El exmandatario paraguayo Santiago Peña enfrenta una imputación penal por su presunta participación en la quiebra del banco Ueno. La Fiscalía solicitó la prisión preventiva del expresidente, un día después de su destitución. Peña fue acusado de delitos relacionados con la gestión de recursos públicos depositados en el banco, que se desplomó causando una crisis financiera.
El Senado destituyó a Peña el viernes por "mal desempeño de funciones" debido a su vínculo con el banco. Según documentos oficiales, Peña deberá cumplir la detención en su domicilio hasta que se le presente al Ministerio Público. Un juez ordenó que no sea trasladado a una cárcel común, argumentando que como expresidente maneja información sensible.
La crisis de Ueno Bank provocó protestas generalizadas y afectó a miles de ahorradores. La exfutbolista Larissa Riquelme expresó su dolor por perder sus ahorros en el banco. La Fiscalía investiga las operaciones del banco y la gestión de los fondos públicos. Pedro Alliana asumió la presidencia y prometió la recuperación de los ahorros.
La situación refleja una crisis política y financiera en Paraguay. La imputación de Peña marca un punto de inflexión en la investigación sobre la gestión del banco. La comunidad espera respuestas claras sobre el destino de los fondos y la responsabilidad de los involucrados.




























