Los ciudadanos estadounidenses votaron en elecciones intermedias del 2026 para renovar 435 escaños en la Cámara de Representantes y un tercio de los senadores, las dos cámaras del Congreso. Los resultados mostraron una victoria histórica para los demócratas, quienes recuperaron el control de ambas cámaras. En la Cámara, los demócratas obtuvieron una mayoría amplia, mientras en el Senado, su victoria fue aún más decisiva. En Michigan, Abdul El-Sayed se convirtió en el primer senador demócrata en ganar un estado tradicionalmente republicano.
La victoria demócrata ha generado reacciones en otros países. En Perú, el diputado de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, destacó la importancia de la soberanía peruana y llamó a actuar sin tutelas extranjeras. En México, la mandataria Sheinbaum celebró el triunfo de gobernadores electos en California y Texas, destacando los vínculos entre los nuevos líderes y la comunidad mexicana.
Estas elecciones marcan un cambio significativo en la política estadounidense, con los demócratas consolidando su influencia en el Congreso. La derrota de Donald Trump ha abierto una crisis interna en el Partido Republicano, con rumores de una guerra de sucesión dentro del partido. La situación ha generado una reconfiguración del poder en Washington, con implicaciones para las políticas nacionales y las relaciones internacionales.





























