El juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, que presidía el caso contra el ex presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, falleció a los 92 años. Su muerte, anunciada por el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York, abre la posibilidad de una redistribución del caso. La jueza Analisa Torres asumió el expediente de narcoterrorismo, que involucra a Maduro y Cilia Flores, tras la vacante generada por el fallecimiento del magistrado.

El caso, iniciado tras el arresto de Maduro en enero de 2026 durante un operativo militar en Caracas, fue redistribuido por el sistema judicial estadounidense. La jueza Torres, nombrada en 2013 por Barack Obama, fue asignada al proceso como nueva responsable. El cambio ocurre en un contexto de continuidad legal, donde el sistema judicial asegura la prosecución del caso sin interrupción.

El juez Hellerstein, elegido por sorteo, había sido encargado del proceso tras la detención de Maduro. Su fallecimiento, causado por problemas de salud, no interrumpe la investigación. La jueza Torres, con experiencia en casos de alto impacto, continuará la tramitación del caso. La situación refleja la estabilidad del sistema judicial estadounidense en casos internacionales complejos.