El líder israelí Benjamin Netanyahu lidera las elecciones con más del 70% de los votos escrutados, según informes preliminares, lo que proyecta un bloque con 54 escaños en el Parlamento, frente a los 47 de la oposición liderada por Yair Lapid. Los resultados, publicados a la mañana del miércoles, muestran que el partido Likud, al que pertenece Netanyahu, podría obtener entre 28 y 56 escaños, dependiendo del recuento completo.
El recuento de los primeros 60% de los votos indica que Netanyahu mantiene una ventaja significativa sobre Lapid, aunque no hay una mayoría clara para formar gobierno. La coalición gobernante actual suma 56 escaños, lo que sugiere que Netanyahu podría mantener su posición, aunque con menos apoyo que en elecciones anteriores. Los partidos árabes israelíes, que han ganado más apoyo que en elecciones previas, se posicionan como una fuerza clave en las negociaciones para formar gobierno.
Las elecciones, que se celebraron tras un periodo de gobierno de coalición, han sido marcadas por una polarización política intensa. Netanyahu, quien ha sido primer ministro durante más de 15 años, enfrenta críticas por su estilo de gobierno y su gestión de la crisis en la Cuenca del Mediterráneo. A pesar de la caída en su apoyo, Netanyahu sigue siendo la figura más votada, lo que podría permitirle mantener su influencia en el Parlamento.
La formación del nuevo gobierno podría tardar semanas, ya que ningún partido ha alcanzado la mayoría absoluta necesaria. Los partidos árabes, que han ganado más de 10 escaños, exigen un mayor peso en las negociaciones, lo que podría complicar la formación de una coalición estable. La situación refleja una división entre los partidos de derecha y los de izquierda, con Netanyahu intentando mantener su liderazgo a pesar de la pérdida de apoyo. La elección del nuevo gobierno será clave para la dirección política de Israel en los próximos años.



























