Ministros cercanos a Netanyahu han criticado la euforia temprana de la izquierda, señalando que podría ser prematura. Además, han emitido advertencias sobre la posible influencia de partidos árabes en la formación del gobierno. Estas declaraciones surgen en un contexto de negociaciones políticas en curso. Los líderes del Likud, partido del primer ministro, expresaron preocupación por la participación de fuerzas árabes en el proceso. La formación del gobierno sigue en fase de discusión. Las tensiones entre facciones políticas persisten. La izquierda ha mostrado optimismo por su posible representación. Netanyahu ha mantenido una postura firme sobre la composición del nuevo gabinete. Las conversaciones entre partidos continúan sin alcanzar un acuerdo definitivo. La influencia de grupos árabes sigue siendo un tema de debate. La situación refleja la complejidad del escenario político actual.