El gobierno decretó una reducción del presupuesto del año fiscal 2026 en 13,8 billones de dólares. La medida afecta tanto el Presupuesto de Rentas y Recursos de Capital como la Ley de Apropiaciones del mismo año.

La decisión busca ajustar las cuentas públicas y reducir el déficit fiscal. El gobierno justificó la medida como una necesidad para garantizar la estabilidad económica a largo plazo. No se especificaron los sectores más afectados, aunque se anticipa que podrían verse impactados áreas como la educación, la salud y la infraestructura.

Este ajuste forma parte de una serie de medidas económicas implementadas en los últimos años. El gobierno ha estado enfrentando una crisis financiera debido a la inflación y la caída de los precios de los commodities. La reducción del presupuesto refleja una estrategia de austeridad para recuperar el control de las finanzas públicas. La medida ha generado debate entre expertos y sectores económicos, quienes analizan su impacto en la economía nacional.