El sismo de magnitud 6,1 en la escala de Richter sacudió el norte de Panamá el 25 de noviembre, causando daños significativos en infraestructura y viviendas. Según el balance oficial, al menos 3.000 hogares quedaron afectados y 22 puentes sufrieron daños. El siniestro dejó un fallecido y 26 heridos.
El Gobierno panameño inició operativos de rescate y evacuación en las zonas más golpeadas. Hasta el momento, se han atendido a 22.400 personas afectadas, según datos proporcionados por las autoridades. Las autoridades locales han establecido puntos de distribución de alimentos, agua y materiales de construcción.
Este sismo es el más fuerte registrado en el país en más de una década. El epicentro se ubicó a 15 kilómetros al norte de la ciudad de David, en la provincia de Chiriquí. Aunque no se han reportado daños graves en centros urbanos, se han observado grietas en algunas viviendas y puentes. El Ministerio de Defensa ha anunciado que continuará monitoreando la situación y evaluando el impacto a largo plazo.




























