El gobierno ha decidido suspender temporalmente los viajes de funcionarios para reducir gastos en medio de una presión presupuestal. La medida, anunciada en un comunicado oficial, busca ajustar el gasto público en un contexto de dificultades económicas.
Según fuentes gubernamentales, el ahorro estimado por esta medida oscila entre 500 y 700 millones de pesos. La decisión afecta a funcionarios de todos los niveles, incluyendo ministerios y organismos estatales. Los viajes programados para el segundo semestre de este año han sido cancelados o pospuestos.
El ajuste presupuestal se produce tras un informe del Consejo de Gastos Públicos que destacó un déficit en la asignación de recursos. El gobierno ha explicado que la medida no afectará directamente a la población, ya que los servicios esenciales seguirán operando normalmente. La decisión ha sido bien recibida por algunos sectores económicos, que han señalado la necesidad de controlar el gasto público.
























