El Senado aprobó la modificación del reglamento del Congreso, incluyendo siete puntos distintos a los enviados por los diputados. La decisión se tomó en pleno sin acuerdo entre ambas cámaras, lo que plantea dudas sobre la culminación del proceso legislativo.

La falta de conciliación sobre el artículo 65 entre las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes genera incertidumbre sobre la aprobación del Presupuesto General de la Nación. El gobierno nacional podría tener que expedir la norma mediante decreto si no se alcanza un consenso.

Este escenario refleja una tensión entre las cámaras legislativas, donde el Senado ha tomado iniciativas sin coordinación con la Cámara de Representantes. La izquierda ha discutido la posibilidad de extender a algunas listas del Congreso el acuerdo del Senado, lo que podría influir en los resultados electorales.

La modificación del reglamento, aprobada sin acuerdo, muestra una divergencia en la forma de legislar, lo que podría afectar la eficiencia del proceso. La situación refleja un desafío para la estabilidad institucional y la coordinación política.