El Senado chileno aprobó este martes un proyecto de ley que modifica el procedimiento de expulsión administrativa de extranjeros. La iniciativa, aprobada con 37 votos a favor y una abstención, permite a la policía ingresar a domicilios donde se encuentren inmigrantes con órdenes de expulsión vigentes, siempre bajo orden judicial.

La nueva normativa busca agilizar el proceso de expulsión de personas que incumplan la ley migratoria. Según el texto de la ley, los funcionarios pueden actuar directamente en casos de infracción grave, sin necesidad de esperar a una decisión judicial previa. La medida se aplica a extranjeros que no cumplen con los requisitos de residencia legal o que han cometido delitos relacionados con la inmigración.

Esta reforma se enmarca en un contexto de creciente presión sobre la gestión migratoria en Chile. En los últimos años, el país ha enfrentado un aumento en la llegada de migrantes, especialmente desde Venezuela y otros países de América Latina. El gobierno ha señalado que la nueva ley refleja una política más estricta en materia de control fronterizo y cumplimiento de la legislación migratoria.

La medida ha generado debate entre distintos sectores. Algunos defensores destacan la necesidad de fortalecer el marco legal para garantizar la legalidad de los inmigrantes. Por su parte, organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el impacto potencial en la población migrante. La ley aún deberá ser aprobada por la Cámara de Diputados antes de entrar en vigor.