La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió con los jefes negociadores del chavismo y la oposición para continuar el diálogo político. La reunión tuvo lugar en Caracas y forma parte del plan de transición impulsado por Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro en enero.

El Departamento de Estado de EE.UU. Destacó avances en el proceso de reconciliación, mencionando consensos en reformas legales, reconstrucción institucional y libertad de prensa. Rodríguez reconoció los esfuerzos de las delegaciones en la mesa de conversaciones, enfatizando la importancia de garantías políticas para todos los partidos.

La formación de María Corina Machado denunció la detención de siete técnicos durante una marcha en Caracas, acusando al régimen de violar derechos civiles. A pesar de las tensiones, Rodríguez insistió en la necesidad de una transición pacífica y justa, promoviendo elecciones libres.

El diálogo inició en agosto y busca resolver conflictos entre el chavismo y la oposición. Héctor Navarro, líder opositor, expresó su deseo de renunciar si fuera Rodríguez, para acelerar la transición. Aunque el proceso enfrenta desafíos, el gobierno sigue insistiendo en la consolidación de instituciones democráticas.