La líder opositora María Corina Machado ha regresado a Venezuela tras una serie de negociaciones con Estados Unidos y la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, había estado en Estados Unidos desde marzo pasado, cuando pidió al entonces presidente Donald Trump su regreso al país. Su vuelta se produjo tras semanas de conversaciones entre Washington y las autoridades venezolanas, según informes de medios locales.

Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada tras la salida de Nicolás Maduro, respondió a la reaparición de Machado con una actitud cautelosa. En declaraciones recientes, Rodríguez mencionó que Machado pudo evitar hacer un “show” en su regreso, lo que sugiere una posible estrategia para no generar tensiones innecesarias. Aunque no detalló el itinerario de Machado, el gobierno ha estado negociando con sectores de la oposición, con el respaldo de Estados Unidos, para establecer una transición política en la que Machado no participa directamente.

El equipo de Machado ha confirmado su disposición a dialogar con Rodríguez, lo que podría marcar un cambio en la relación entre el gobierno y la oposición. Estados Unidos, a través de figuras como Marco Rubio, ha apoyado el regreso de Machado y ha pedido a las autoridades venezolanas garantías de seguridad para su llegada. El plan estadounidense incluye la renovación de instituciones clave, como el Tribunal Supremo y la Comisión Nacional Electoral, lo que podría llevar a la vacancia de la presidencia y a elecciones en 2027.

La situación pone a prueba la apuesta de Estados Unidos por Delcy Rodríguez, quien enfrenta desafíos internos y externos para consolidar su liderazgo en un contexto de tensión política y crisis económica. La reaparición de Machado representa un punto de inflexión en las negociaciones entre el gobierno y la oposición, con implicaciones para el futuro político del país.