María Corina Machado, líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz, regresó a Venezuela el domingo tras casi diez meses de ausencia. Su llegada se produjo en el estado Lara, en la localidad de Santa Rosa, donde fue recibida por seguidores de su partido, Vente Venezuela. La líder opositora se presentó en una eucaristía, donde expresó su compromiso con el proceso de libertad del país.

Machado había estado fuera del país desde marzo del año pasado, tras ser detenida por autoridades venezolanas. Su regreso fue posible gracias a una operación diplomática internacional, según informes de medios locales. Durante su ausencia, intentos de regresar habían fracasado, lo que generó preocupación entre sus seguidores y activistas.

La líder opositora destacó en su mensaje en redes sociales que su regreso es "hasta el final". En una misa en Barquisimeto, Machado agradeció a la Divina Pastora, señalando que su presencia en Venezuela representa la voz soberana de los ciudadanos. El presidente estadounidense, Donald Trump, había expresado previamente su esperanza de que Machado estuviera a salvo durante su regreso.

La comunidad política venezolana reaccionó con expectativa al regreso de Machado, considerada una figura clave en la oposición al gobierno actual. Su presencia en el país podría influir en las dinámicas políticas en un contexto de tensión y limitaciones a la libertad de expresión. Su regreso marca un punto de inflexión en la lucha por la democracia en Venezuela.