Durante procesiones en Francia, se registraron algunos altercados, especialmente en los márgenes y al final de las mismas. Cientos de individuos enmascarados vestidos de negro se movían en grupos, generando tensión en las calles. Los incidentes se concentraron en zonas concurridas, donde la presencia de personas en mascarillas y ropa negra causó confusión entre los participantes y los espectadores.
Los enfrentamientos se desarrollaron principalmente en la zona de París, donde las procesiones son una tradición anual. Según informes locales, los grupos se movían sin coordinación, lo que provocó que algunos ciudadanos intentaran evitar el paso de los participantes. No se registraron heridos graves, aunque se reportaron algunos pequeños roces entre los grupos.
Este tipo de manifestaciones, aunque tradicionales, ha generado en años anteriores debates sobre su seguridad y organización. En 2022, se habían reportado semejantes incidentes en otras ciudades francesas, lo que llevó a una revisión de las normas de participación. Esta vez, las autoridades locales no emitieron declaraciones oficiales, pero se espera que evalúen la situación para evitar repeticiones en futuras celebraciones.





























