La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encendió simbólicamente la Navidad en Caracas el 1 de noviembre, un día antes de la fecha oficial, en un acto que incluyó el encendido de la Cruz del Waraira Repano y otras instalaciones. El evento se celebró en el Paseo Los Próceres, en la capital, y fue acompañado por autoridades del Ejecutivo y representantes del Gobierno de Caracas. Rodríguez destacó el abrazo de acompañamiento como lo más importante este año, en un contexto marcado por la ausencia de Nicolás Maduro, quien sigue detenido.

El acto fue criticado por el diputado opositor Henrique Capriles, quien señaló que el encendido de la Navidad se realizó mientras miles de familias en el interior del país pasan hasta ocho horas sin luz. La crisis eléctrica persiste en varias regiones, afectando la vida cotidiana. Además, la economía sigue en una situación de desigual recuperación, con el salario de un profesor universitario a tiempo completo en Venezuela equivalente a 59 centavos de dólar.

La situación política se complica con la falta de claridad sobre las fechas de las elecciones, anunciadas por Rodríguez pero sin fecha específica. Mientras tanto, el canciller venezolano se reúne por primera vez con el embajador de Estados Unidos, Daniel Rubio, desde la captura de Maduro. Esta reunión ocurre en un contexto de tensión internacional y de incertidumbre sobre el futuro político del país. La crisis económica y social persiste, con protestas de trabajadores de instituciones educativas exigiendo mejores condiciones laborales. La Navidad, tradicionalmente un momento de esperanza, se presenta en Venezuela como un símbolo de una realidad compleja y desafiante.