El presidente del Paraguay, Mario Abdo Benítez, fue destituido por el Senado tras ser encontrado culpable en un juicio relacionado con un caso bancario. La decisión fue adoptada con 44 votos a favor y una ausencia, de un total de 45 senadores presentes.
El juicio, que duró varios meses, se centró en la gestión financiera del gobierno durante el periodo de mandato del presidente. Las acusaciones incluían irregularidades en la administración de fondos públicos y posibles violaciones a la ley de transparencia. El Senado determinó que las pruebas presentadas durante el proceso demostraban una conducta inapropiada que justificaba su destitución.
Este evento marca un momento histórico en la política paraguaya, ya que es la primera vez en décadas que un presidente es destituido por el Senado. La situación ha generado debate en el país, con grupos políticos que han reaccionado de forma diferente. Algunos lo han visto como una medida necesaria para la transparencia, mientras que otros lo han criticado como un ataque a la estabilidad del gobierno. La situación podría tener implicaciones en las próximas elecciones, que se prevén para el año 2024.





























