El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia tras un escándalo financiero que involucra al Banco Ueno, entidad digital que era un hito de modernización del país. La crisis derivó en una investigación judicial y una presión política que culminó en su decisión de dejar el cargo. Peña aseguró que permanecerá en el país y se presentará ante el Congreso para defenderse.

El Banco Ueno, que era un referente de innovación en el sector financiero paraguayo, fue intervenido por el Banco Central tras una serie de irregularidades. La situación escaló cuando legisladores oficialistas se retiraron de una sesión plenaria, lo que provocó la pérdida de quórum y la imposibilidad de aceptar la renuncia del mandatario. El ministro del Interior, Enrique Riera, también renunció en medio de la crisis.

La crisis financiera ha generado un juicio político contra Peña, quien fue acusado de tener vínculos estrechos con la entidad en quiebra. Aunque el presidente negó haber abandonado el país, el Congreso decidió proseguir con el proceso judicial. La situación representa un revés para el Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay desde 1947, excepto entre 2008 y 2013.

La renuncia de Peña pone fin anticipado a su mandato, que debía culminar en 2028. La crisis ha generado inestabilidad política y ha puesto en tela de juicio la gestión del gobierno. Mientras el juicio político avanza, el país enfrenta una transición inesperada en su sistema político.