El ex presidente Santiago Peña anunció una medida que congeló los ahorros y cuentas de un 60% de la población adulta del país. La decisión afectó aproximadamente 380 millones de dólares en activos financieros. La medida fue tomada en respuesta a una crisis económica nacional.

La medida afectó a los ahorros de millones de ciudadanos, limitando su acceso a los fondos. Los afectados incluyen tanto personas físicas como empresas. La decisión generó preocupación entre los ciudadanos y expertos económicos.

La medida se tomó en un contexto de crisis financiera y deuda pública. Peña justificó la acción como necesaria para estabilizar la economía. La medida se aplicó de forma inmediata y afectó a cuentas bancarias en diferentes instituciones. La situación ha generado debate sobre la transparencia y el impacto en la población.