El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido por el Senado tras un juicio político de apenas 10 horas, que lo acusaba de responsabilidad en la quiebra del Banco Ueno. La decisión fue unánime entre los 44 senadores, quien fue acusado de haber permitido el fraude financiero que llevó a la liquidación del banco. La crisis afectó a millones de ahorradores, empresas y figuras públicas que tenían fondos en la entidad.
El Banco Central de Paraguay inició el procedimiento de resolución de Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido. La situación provocó protestas masivas, con ciudadanos en vigilia permanente exigiendo justicia y la destitución del mandatario. Ocho directivos del banco y otras 19 personas vinculadas a empresas afectadas fueron imputadas en la investigación.
La crisis del Ueno Bank se desencadenó por una falta de regulación y una posible corrupción en el sistema financiero. La falta de control sobre las instituciones bancarias permitió que el banco operara con prácticas riesgosas, lo que terminó en su colapso. La situación generó una crisis política, con el presidente enfrentando acusaciones de haber permitido el fraude. La salida de Peña refleja la tensión entre el poder económico y el político en el país. La investigación continúa buscando responsables y estableciendo las causas exactas de la quiebra.




























