Santiago Peña, ex presidente de Paraguay, fue destituido formalmente de su cargo por el Senado del país. La decisión fue adoptada tras el escándalo relacionado con el cierre del banco Ueno Bank, que provocó pérdidas millonarias. Según informes, el cierre afectó a 60% de la población adulta, congelando sus ahorros y cuentas. Además, se comprometieron 380 millones de dólares pertenecientes a fondos públicos y al sistema de jubilaciones.
El Senado aprobó la destitución de Peña por unanimidad, tras el juicio político iniciado por la Cámara de Diputados. Los 44 senadores presentes votaron a favor de su remoción. La medida se tomó un día después de que la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad el juicio político contra el ex mandatario. Peña, quien ya había renunciado, defendió su decisión para evitar mayor inestabilidad tras el colapso del banco.
Este caso convierte a Peña en el segundo presidente paraguayo en ser destituido por juicio político. El primero fue Fernando Lugo, quien fue expulsado del poder en 2012. El escándalo de Ueno Bank ha generado una crisis financiera y política en el país, con acusaciones de desfalco de 1 200 millones de dólares. Las autoridades investigan la responsabilidad de Peña en el caso, que ha generado protestas y demandas de cuentas afectadas.




























