Irán presentó a Estados Unidos un plan detallado para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días, con la condición de que Washington acepte las propuestas iraníes. La iniciativa busca restaurar el tráfico marítimo en la zona, clave para el comercio internacional de petróleo. El canciller iraní, Abás Araqchi, destacó la necesidad de una tregua en Oriente Medio y la liberación de activos congelados por Estados Unidos.
A pesar de la propuesta, Irán rechazó hacer concesiones sobre su programa nuclear, incluso si se logra la apertura del estrecho. Un alto funcionario de Teherán indicó que el país no enviará sus reservas más enriquecidas fuera del país. El precio del petróleo Brent cayó en Europa y Estados Unidos tras la presentación del plan, lo que sugiere una posible reacción del mercado a las expectativas de normalización.
La tensión en el estrecho de Ormuz ha aumentado debido a las sanciones estadounidenses y las acusaciones mutuas entre ambos países. Irán acusó a Estados Unidos e Israel de tergiversar los hechos y de causar daños a sus instalaciones nucleares. Aunque la propuesta iraní busca aliviar la situación, la postura rígida sobre el programa nuclear mantiene las negociaciones en un punto de equilibrio.




























