El papa León, primer papa estadounidense, advirtió durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York que la organización corre el riesgo de volverse una "farsa". Sus declaraciones se produjeron en un contexto de tensión en la sede de la ONU, donde se debatían temas de gran relevancia internacional.

A la vez, la delegación cubana, liderada por Bruno Rodríguez Parrilla, denunció en la misma asamblea la combinación de efectos del cambio climático y el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a su país. Esta crítica se enmarcó en un contexto de discusiones sobre la crisis global y la necesidad de acciones conjuntas.

Mientras tanto, en el mismo lugar, activistas bloquearon el tráfico frente a la sede de la ONU en protesta contra la presencia del primer ministro israelí. La policía intervino para garantizar el orden, deteniendo a figuras como Susan Sarandon y Hannah Einbinder.

La ONU se convierte así en un escenario de múltiples tensiones, donde se abordan cuestiones políticas, sociales y ambientales.