Trump y Xi Jinping se reunieron en la Casa Blanca para discutir temas de cooperación tecnológica, especialmente en inteligencia artificial, y abordar tensiones relacionadas con Taiwán. La cita, que se celebró en un entorno privado, reflejó una postura de diálogo entre los dos líderes, aunque persisten diferencias en asuntos como la independencia de Taiwán y la relación con Irán.
Durante la reunión, Trump destacó la "gran amistad" con Xi Jinping, aunque no ocultó las desacuerdos entre ambos. China pidió a Estados Unidos que se oponga a la independencia de Taiwán y retome el diálogo con Irán, mientras que Trump insistió en la necesidad de una postura firme. A pesar de las tensiones, ambos líderes mostraron interés en mantener una relación de cooperación en áreas como la tecnología y la seguridad global.
La visita marcó la segunda reunión entre Trump y Xi este año, tras la celebrada en Pekín en mayo. Aunque el contexto político es complejo, la conversación en la Casa Blanca buscó equilibrar la confrontación con la cooperación, en un momento en que las relaciones entre Estados Unidos y China enfrentan desafíos múltiples.
























