Directivos de empresas tecnológicas han pedido a la ONU una mayor regulación sobre el desarrollo y uso de la inteligencia artificial (IA), alertando sobre los riesgos de su aplicación indebida. Durante una reunión en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, representantes de compañías como Anthropic y otras firmas líderes en el sector han destacado la necesidad de un marco legal que limite el uso de la IA en áreas sensibles, como la seguridad, la privacidad y la toma de decisiones críticas.
El director de Anthropic, uno de los principales desarrolladores de modelos de IA, se comprometió a desacelerar el avance de sus modelos cuando sea necesario para evitar su uso en contextos que puedan poner en peligro la sociedad. Esta postura refleja una creciente preocupación por la ética y el impacto de la IA en el mundo real.
La ONU ha estado en conversaciones con expertos internacionales para establecer normas globales sobre la IA, pero el debate sigue abierto sobre quién debe tener el control final sobre su desarrollo. La comunidad tecnológica espera que las decisiones tomadas en este ámbito afecten directamente el futuro de la innovación a nivel mundial.

























