Trump utilizó su intervención ante la Asamblea General de la ONU para criticar a los cárteles de droga en América, los calificando como "el ISIS del hemisferio occidental". Esta comparación generó reacciones en la audiencia, incluyendo la salida de delegaciones de Estados Unidos e Israel durante el discurso del mandatario iraní.
Mientras Trump destacaba la potencia militar estadounidense para enfrentar a los cárteles, el presidente iraní negó que su país fuera un grupo terrorista, afirmando que se defiende únicamente. Esta tensión reflejó las tensiones geopolíticas durante la reunión.
Además, el líder estadounidense fue criticado por varios líderes, incluido el presidente español, quien señaló que su discurso era "muy ideológico" y no respaldado por hechos. La polémica se extendió a otros temas, como la soberanía siria sobre los Altos del Golán y la posible adhesión de Chile al Escudo de las Américas.
La reunión en la ONU destacó las diferencias de enfoque entre los países, con Estados Unidos promoviendo una postura más dura contra el narcotráfico, mientras otros países defendían posturas más diplomáticas.























