La portavoz del Departamento de Estado, Natalia Molano, negó este miércoles que una reunión entre el ex presidente estadounidense Donald Trump y el líder venezolano Nicolás Maduro pueda legitimar al gobierno de Caracas. La conversación, que tuvo lugar en un contexto de tensión internacional, fue rechazada por Washington como una acción inapropiada y no reconocida.

Molano destacó que Estados Unidos no reconoce la legitimidad del gobierno venezolano y considera que cualquier interacción con figuras no electas no tiene valor político. La reunión, según fuentes oficiales, fue organizada por un grupo de empresarios y activistas, pero no fue formalmente invitada por el gobierno estadounidense.

La portavoz insistió en que la política exterior de EE.UU. Se basa en la democracia y la transparencia, y que cualquier diálogo debe respetar los procesos electorales legales. Esta postura refuerza la postura de Washington frente a la crisis política en Venezuela, donde el gobierno de Maduro enfrenta sanciones internacionales y una oposición en crecimiento.