El gobierno chino ha pedido a los organismos gubernamentales que tomen medidas para mitigar la pérdida de empleos causada por la inteligencia artificial. La medida forma parte de una iniciativa más amplia para regular el impacto de la tecnología en el mercado laboral.
Las autoridades deben mejorar los sistemas de seguimiento de los riesgos laborales vinculados a la IA y elaborar planes de contingencia. Esta acción busca garantizar que los efectos negativos de la automatización se minimicen.
La política se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la transformación digital en el sector laboral. En los últimos años, se han registrado cambios significativos en la estructura del empleo, con una mayor dependencia de herramientas tecnológicas. El gobierno busca establecer un marco regulatorio que equilibre innovación y protección de los trabajadores.





























