La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció oficialmente el jueves que el Gobierno modificará la fecha de inicio de las celebraciones navideñas, estableciéndola el 1 de noviembre en lugar de la tradicional fecha de diciembre. Esta decisión, anunciada en un comunicado oficial, altera la tradición mantenida por el régimen durante los últimos años.
Según fuentes oficiales, el cambio busca adaptar las festividades a una agenda nacional que prioriza la celebración de la festividad cristiana en un momento más cercano al inicio del año. Rodríguez destacó en su discurso que esta medida refleja una "reorganización de las festividades para una mejor integración cultural".
La decisión ha generado reacciones en diferentes sectores de la sociedad venezolana. Algunos analistas consideran que el cambio busca aprovechar la época para promover una agenda política y social, mientras que otros lo ven como una alteración de la tradición religiosa y cultural.
Este anuncio se produce en un contexto de tensión interna en el país, donde el régimen ha implementado diversas medidas para reforzar su control sobre la agenda pública. La modificación de la fecha de Navidad se suma a otras iniciativas recientes que buscan redefinir los rituales nacionales.
La medida no ha sido aún ratificada por el Parlamento, pero el Gobierno ha expresado su intención de mantener la fecha establecida para el 1 de noviembre. La sociedad civil sigue observando con atención cómo se desarrolla esta nueva tradición.



























