La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el 1 de noviembre como inicio de las fiestas navideñas, imitando una tradición del expresidente Nicolás Maduro, detenido en enero por Estados Unidos. Mientras, el director del FBI, Kash Patel, y el fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, respondieron a nuevas acusaciones de conspiración para cometer tortura contra Maduro y Cilia Flores.

La medida de Rodríguez, anunciada en una conferencia de prensa, busca mantener la continuidad del régimen en el contexto de la crisis política venezolana. Maduro, quien fue arrestado en enero por orden de Estados Unidos, fue acusado de liderar una conspiración para cometer tortura durante su mandato. Rodríguez, que asumió la presidencia interina, ha promovido una agenda de celebración de festividades antes de la fecha tradicional, como parte de una estrategia para fortalecer el apoyo popular.

El FBI y el Ministerio de Justicia estadounidense han respaldado la investigación sobre los abusos atribuidos al régimen de Maduro. Según documentos oficiales, se han presentado nuevas acusaciones contra el exlíder y su esposa, Cilia Flores, por conspiración para cometer tortura. Las autoridades estadounidenses han destacado la importancia de garantizar la justicia y la transparencia en los casos relacionados con violaciones de derechos humanos.

La situación refleja la tensión entre Venezuela y Estados Unidos, donde las acusaciones contra Maduro siguen siendo un tema central. A pesar de su detención, el exlíder sigue siendo un figura clave en el debate político del país. La reacción de las autoridades estadounidenses busca reforzar su posición en la lucha contra la corrupción y los abusos en la región.