Estados Unidos negó la inmunidad diplomática a Nicolás Maduro en un proceso penal en Nueva York. La administración estadounidense sostiene que Venezuela no ha reclamado dicha protección para el líder venezolano. La decisión se basa en la postura de Washington sobre el derecho internacional y la cooperación judicial.

Según fuentes oficiales, Estados Unidos rechazó la posibilidad de que Maduro goce de inmunidad en el juicio que enfrenta por delitos relacionados con narcoterrorismo. La nación norteamericana destacó que, aunque Caracas sí solicitó protección para Delcy Rodríguez, nunca presentó una petición similar para Maduro.

La postura estadounidense se alinea con la crítica al régimen venezolano y su historial de violaciones a los derechos humanos. Washington ha insistido en la necesidad de justicia y transparencia en casos que involucran a figuras del chavismo. La negación de inmunidad busca, según funcionarios, fortalecer el sistema judicial internacional y garantizar la imparcialidad del proceso.

Este tema forma parte de una serie de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, que incluyen sanciones económicas, restricciones a la entrada de ciudadanos venezolanos y presión sobre el gobierno de Maduro. La situación refleja un conflicto más amplio entre los intereses de Washington y los de los gobiernos de izquierda en América Latina. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de este caso, que podría tener implicaciones en la relación bilateral y en la región.