La líder opositora venezolana María Corina Machado y su adjunta Claudia Macero han regresado al país tras años de exilio. Machado, quien vive en Panamá, había sido impedida reiteradamente de volver a Venezuela, mientras que Macero, considerada su principal colaboradora, logró retornar tras dos años fuera del país. El partido Vente Venezuela, que lidera Machado, denunció la muerte de una presa política bajo custodia del Estado, lo que ha generado nuevas tensiones en el contexto de la crisis política del país.
La vuelta de Machado y Macero se produce en medio de una creciente movilización nacional que exige su retorno. Según informes, el partido de Machado había llamado a una gran manifestación para denunciar las restricciones impuestas a su regreso. La situación refleja la complejidad de la lucha política en Venezuela, donde las figuras opositoras continúan enfrentando obstáculos para operar en el territorio nacional.
La presencia de Machado y Macero en el país podría marcar un cambio en la dinámica de la oposición, aunque el contexto de tensión sigue siendo elevado. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la situación, mientras que las autoridades venezolanas continúan rechazando las críticas externas. La situación sigue en evolución, con nuevas acciones esperadas en los próximos días.





























