El presidente Abelardo de la Espriella anunció la iniciación de conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para abordar la crisis fiscal del país. Esta decisión, anunciada durante una reunión gubernamental, busca mejorar la financiación pública con tasas de interés más bajas. La Asobancaria, organización representativa del sector financiero, respaldó el diálogo, destacando su potencial para ordenar las finanzas públicas y facilitar acceso a recursos económicos.

La propuesta del Gobierno generó reacciones mixtas. Sectores de la oposición criticaron el anuncio, considerándolo una señal de debilidad económica, mientras que congresistas cercanos al Ejecutivo respaldaron la iniciativa como una medida necesaria para estabilizar la situación financiera. El tema de seguridad también fue abordado durante la reunión, aunque no se detallaron aspectos específicos.

El FMI, por su parte, no ha emitido aún una declaración oficial sobre el posible diálogo. Sin embargo, fuentes cercanas al organismo indicaron que está abierto a colaborar en la búsqueda de soluciones viables para el país. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos del Gobierno, esperando una posible mejora en la situación económica.