La justicia estadounidense presentó nuevas acusaciones contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por conspirar para cometer torturas. Según documentos oficiales, la Fiscalía de Nueva York sostiene que la pareja utilizó métodos de violencia física y psicológica contra opositores venezolanos y ciudadanos estadounidenses durante más de dos décadas. Las acusaciones incluyen asesinatos, descargas eléctricas, asfixia y otros abusos, según informes de medios locales.
Las autoridades estadounidenses afirman que estos actos se llevaron a cabo con el objetivo de mantener el control político en Venezuela. La Fiscalía detalla que las víctimas incluyen tanto ciudadanos venezolanos como estadounidenses, lo que ha generado preocupación internacional. Las acusaciones son parte de una serie de acciones legales contra el exlíder, quien fue capturado en enero pasado por fuerzas militares estadounidenses.
La situación se inscribe en un contexto de tensión entre Venezuela y Estados Unidos, donde el régimen de Maduro ha sido acusado de violaciones a los derechos humanos. La Fiscalía estadounidense busca establecer responsabilidades legales por actos que se consideran crímenes internacionales. Aunque Maduro y Cilia Flores no han hecho declaraciones públicas, la imputación refleja una estrategia legal para abordar las acusaciones de tortura y abuso de poder.



























