El sismo de magnitud 5,8 en la escala de Richter sacudió Panamá el viernes 28 de octubre, causando daños en más de 400 edificaciones y heridas a 27 personas. El movimiento telúrico, registrado a las 10:15 hora local, afectó principalmente la zona norte del país, donde se registraron los daños más graves.

Según el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), al menos 27 personas resultaron con lesiones leves, mientras que más de 400 edificios sufrieron daños, incluyendo 188 escuelas, viviendas y iglesias. La autoridad informó que no se reportaron fallecidos ni personas desaparecidas.

El terremoto provocó la evacuación de aproximadamente 300 personas, principalmente en zonas con estructuras antiguas o de mala construcción. Las autoridades han iniciado evaluaciones para determinar el alcance de los daños y priorizar las reparaciones.

Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en los últimos años. Aunque no se han confirmado víctimas fatales, las autoridades advierten sobre la necesidad de reforzar las estructuras en áreas de riesgo sismico. El país ha sufrido otros movimientos telúricos menores en el pasado, pero ninguno con la intensidad del actual.

El fenómeno geológico se debe a la actividad en la zona de la falla de San Andrés, que atraviesa el norte de Panamá. Los científicos indican que el país se encuentra en una zona de riesgo sismico moderado, aunque no muy elevado. La comunidad local ha mostrado preocupación, pero no hay señales de un desastre mayor en el horizonte.