Un sismo de magnitud 7,7 grados sacudió el viernes Panamá, causando daños en más de 400 edificios. Según el último balance de las autoridades, al menos 27 personas resultaron heridas levemente y 300 fueron evacuadas. Entre los edificios afectados se cuentan 142 viviendas y 188 centros escolares. No se reportaron muertes.
El temblor ocurrió en la región del país y provocó preocupación en las autoridades locales. Los servicios de emergencia se movilizaron rápidamente para evaluar los daños y garantizar la seguridad de los habitantes. No se han confirmado estructuras colapsadas, aunque se observaron grietas en algunas construcciones.
Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en décadas. Aunque no se han emitido alertas de tsunami, las autoridades recomiendan mantenerse atentas a las actualizaciones. El país ha experimentado actividad sísmica en el pasado, pero este evento supera en intensidad a los anteriores. Las investigaciones continúan para determinar la causa exacta del movimiento telúrico.
























