El sismo que sacudió Panamá causó daños significativos en más de 1.700 hogares y 656 centros educativos, según informes oficiales. Las provincias de Veraguas, Coclé, Los Santos y Herrera registraron los mayores impactos, con reportes de daños en viviendas, carreteras, puentes y instalaciones de salud.
El gobierno inició evaluaciones técnicas para medir el alcance de los daños en bienes patrimoniales, especialmente en Coclé, Veraguas y Los Santos. Se reportaron grietas, desprendimientos de materiales y daños en fachadas y cubiertas de edificios.
La ONU, a través de Unicef, entregó 16 carpas para ampliar la atención sanitaria en zonas afectadas. Las estructuras serán distribuidas entre hospitales como San Miguel Arcángel y San Félix, así como en establecimientos de Herrera y Los Santos. Estas carpas permitirán habilitar espacios alternativos durante las inspecciones de seguridad posteriores al sismo.
El terremoto, que ocurrió en octubre de 2026, generó preocupación en la región, pero no se reportaron muertes. Las autoridades continúan con las evaluaciones y la distribución de ayuda para garantizar la seguridad y la continuidad de los servicios esenciales.



























