Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió Panamá el viernes, causando daños en 188 escuelas, viviendas e iglesias. Según informes, al menos 27 personas resultaron heridas, aunque no se reportaron muertes. Más de 400 edificaciones sufrieron daños, y alrededor de 300 personas fueron evacuadas. El Canal de Panamá sigue operando, pero las réplicas sísmicas afectaron vuelos y el Metro.
El sismo fue sentido en países vecinos como Costa Rica y Colombia. Las autoridades informaron que las clases en escuelas permanecen suspendidas. Aunque no se han confirmado fallecidos ni personas desaparecidas, la situación sigue siendo de preocupación.
Este terremoto es el más fuerte registrado en la región en años. Anteriormente, el país había experimentado sismos menores, pero ninguno de esa magnitud. La comunidad local y las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando la respuesta. La población se mantiene alerta, mientras se espera un balance más detallado.

























