Estados Unidos ha mantenido un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, según el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien advirtió que Irán nunca tendrá una bomba nuclear. Esta postura ha sido rechazada por Irán, que ha insistido en que no reabrirá el estrecho hasta que Estados Unidos cumpla sus condiciones.

En las últimas semanas, Washington ha reducido las operaciones militares en Oriente Medio, lo que ha generado una postura más diplomática. Irán, por su parte, ha reiterado su rechazo a cualquier solución militar y ha pedido una "solución diplomática".

Irán ha indicado que sigue estudiando los detalles de la última propuesta hecha por Estados Unidos a través de Catar. Aunque ha transmitido sus consideraciones preliminares a los mediadores cataríes, no ha confirmado aún si aceptará la propuesta.

El Estrecho de Ormuz es una zona clave para el comercio internacional, y su control es un punto de tensión entre Irán y Estados Unidos. La postura de Washington de mantener un bloqueo naval ha sido vista como una amenaza por Teherán, que insiste en que el acceso al estrecho debe ser garantizado.

El conflicto entre Irán y Estados Unidos ha evolucionado en los últimos meses, con una reducción de las operaciones militares estadounidenses y una mayor apertura a la diplomacia. Sin embargo, el rechazo iraní a reabrir el estrecho muestra que las tensiones persisten.