Brasil cerró las urnas el 4 de octubre en una jornada electoral marcada por la expectativa de una segunda vuelta entre el ex presidente Lula da Silva y el hijo del ex mandatario Flávio Bolsonaro. Según datos preliminares del Tribunal Superior Electoral (TSE), con el 12% de los sufragios escrutados, Flávio Bolsonaro lidera con el 51,09%, mientras que Lula da Silva se sitúa en segundo lugar.

El conteo inicial sugiere que Bolsonaro podría alcanzar la mayoría absoluta, lo que evitaría una segunda ronda. Sin embargo, la situación sigue en evolución. El TSE informó que el 4 de octubre se cerraron las urnas en todo el país, y los resultados oficiales se esperan en las próximas horas. Lula da Silva, quien votó en São Paulo, y Bolsonaro, quien lo hizo en Río de Janeiro, han sido los principales candidatos en la contienda.

La elección se ha convertido en un referendo entre la izquierda y la derecha, con Lula proclamando que el voto es una decisión entre «democracia o barbarie», mientras que Bolsonaro denuncia que el país «no aguanta más». En paralelo, la policía incautó más de 69.000 dólares en efectivo y detuvo a 48 personas por presuntos delitos electorales, incluyendo casos de compra de votos.

La elección presidencial brasileña se desarrolló en un contexto de polarización política intensa, con ambos candidatos liderando encuestas que apuntan a un empate técnico. La segunda vuelta está programada para el 25 de octubre si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos. La jornada electoral fue tranquila, sin incidentes reportados, aunque la tensión política sigue en ascenso.