El gobierno iraní ha presentado una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días, siempre que Estados Unidos reduzca su presión militar en el Golfo Pérsico. Esta iniciativa, trasladada a Washington a través de mediadores, busca reanudar las negociaciones para poner fin a las hostilidades entre ambos países. La propuesta se enmarca en un contexto de tensión creciente, con Irán advirtiendo de posibles ataques en caso de que las conversaciones no prosperen.
Los mercados financieros han reaccionado a esta posibilidad, con el precio del petróleo registrando una caída debido a la expectativa de acercamientos diplomáticos. Aunque las conversaciones entre Estados Unidos e Irán siguen siendo inciertas, la propuesta iraní representa un primer paso hacia una posible solución política. Mientras tanto, Irán ha denunciado las medidas económicas y militares de Estados Unidos como crímenes de lesa humanidad, en un contexto de creciente hostilidad entre ambos países.






























