La inflación en la zona euro alcanzó el 4%, su nivel más alto en tres años, según datos publicados por []. Esta subida se debe principalmente al aumento de los costos energéticos, impulsado por la guerra en Irán. El Banco Central Europeo (BCE) ha estado en alerta por el desvío del objetivo de 2% de inflación, que se ha mantenido por encima durante todo el año.

La guerra en Irán ha generado una tensión geopolítica que ha afectado los mercados globales. En consecuencia, el precio del petróleo ha caído más de 8%, lo que ha influido en la economía de varios países, incluido Chile. El tipo de cambio en el país se ha depreciado 14 dólares, llegando a menos de 970 dólares. En Chile, el índice IPSA subió 2,52%, su mejor jornada en cuatro meses, mientras que las acciones de Latam se dispararon más de 7%.

La expectativa de que la victoria demócrata en Estados Unidos pueda facilitar una solución a la guerra en Irán ha animado a los mercados. Sin embargo, los expertos advierten que es necesario seguir de cerca el progreso de las negociaciones y las decisiones que tome el gobierno en este sentido. La situación sigue siendo compleja y su evolución podría tener consecuencias a largo plazo en la economía global.