El presidente Pedro Sánchez confirmó que el Gobierno español avanza en la redacción de un decreto sobre vivienda, previsto para ser discutido en el Consejo de Ministros la próxima semana. La iniciativa surge tras una intensa movilización ciudadana, incluyendo una gran manifestación en Madrid y protestas en Barcelona, que han puesto de relieve las tensiones sobre el acceso a la vivienda.

El Sindicato de Inquilinas exige que el decreto incluya la renovación automática de contratos de alquiler, convirtiéndolos de facto en indefinidos. La organización catalana rechaza repetir la acampada en la Puerta del Sol, aunque la plaza madrileña fue ocupada por decenas de tiendas de campaña tras la protesta del sábado. La movilización fue motivada en parte por el desahucio de una mujer de 87 años, Maricarmen, que vivió en su hogar durante más de siete décadas.

Fuentes del Ejecutivo indican que el momento actual representa una "ventana de oportunidad" para aprobar el decreto, que busca "convalidar" las medidas en lugar de "retratarlas". El Gobierno espera que el Consejo de Ministros apruebe el paquete de medidas "sí o sí", antes de que se produzca un nuevo ciclo de protestas. La presión ciudadana continúa, con el objetivo de garantizar una política de vivienda más inclusiva y segura.