El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con el canciller y la embajadora en Washington, donde establecieron una agenda estratégica. Aunque se esperaba la discusión sobre la desertificación, también se abordaron temas relacionados con la política exterior. La reunión tuvo lugar días antes de la cita con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Trump, en su discurso, mencionó preocupaciones sobre la distribución global de cocaína y la situación en Brasil, incluyendo a las facciones CV y PCC. En respuesta, el gobierno de Lula negó cualquier fallo en el combate contra estas organizaciones. A pesar de las tensiones, ambos líderes mantuvieron una conversación constructiva sobre temas de interés común.

Además, el gobierno de Trump anunció nuevas sanciones contra Sudáfrica por supuestas discriminaciones contra blancos. Aunque estas medidas no están directamente relacionadas con la reunión en Washington, reflejan la postura del gobierno estadounidense en asuntos internacionales. La conversación entre Trump y los representantes brasileños marcó un punto de encuentro en medio de desafíos geopolíticos.