Arabia Saudita informó haber interceptado un dron atribuido a los hutíes en las proximidades de La Meca, considerada la ciudad más sagrada del Islam. El Ministerio de Defensa saudita confirmó que el dispositivo fue derribado antes de que entrara en el espacio aéreo restringido de la ciudad santa. Esta acción se produce en medio de una escalada de tensiones en la región, donde los hutíes, respaldados por Irán, han lanzado varios ataques contra objetivos sauditas.
El gobierno saudita calificó el incident como una "línea roja", señalando que el intento de ataque representa una violación de los lugares sagrados y una ofensa a los sentimientos musulmanos. Las autoridades han rechazado cualquier responsabilidad por parte de los hutíes, quienes han negado haber lanzado el dron. Aunque no se han reportado daños ni víctimas, la alerta ha generado preocupación entre los visitantes y residentes de La Meca.
La situación ha llevado a la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita a recomendar a sus ciudadanos reconsiderar viajes al reino, en un contexto de inestabilidad regional. Mientras tanto, los aliados de Riad, como Turquía y Pakistán, no han ofrecido apoyo militar concreto, lo que ha agravado la tensión en el frente de la guerra.




























