Las tormentas asociadas al fenómeno El Niño han provocado inundaciones y caída de granizo en el suroeste de Estados Unidos. Según informes locales, la región ha experimentado lluvias intensas y tormentas eléctricas que han afectado a varios estados, incluyendo Arizona, Nuevo México y California. Los servicios de emergencia han reportado que las inundaciones han causado daños a infraestructuras y han obligado a evacuar a residentes en zonas de riesgo.

Los expertos en sequías han alertado que incluso un invierno con nevadas excepcionales no sería suficiente para recuperar por completo los niveles de los embalses regionales. La situación se complica por la sequía prolongada que afecta a gran parte del suroeste, lo que hace que los sistemas de almacenamiento de agua estén en niveles críticos. En algunos casos, el granizo ha dañado cultivos y ha causado daños a estructuras en áreas rurales.

El fenómeno El Niño, que se caracteriza por una temperatura anormal del océano Pacífico, ha estado presente durante varios meses y ha influido en patrones climáticos en todo el continente. Esta situación se suma a otros desafíos climáticos que enfrenta Estados Unidos, como la sequía en el suroeste y el aumento de temperaturas extremas en el norte del país. Los científicos continúan monitoreando la evolución del fenómeno y su impacto en la región.