La jueza federal de distrito Sharon Gleason en Anchorage rechazó una demanda electoral presentada por Donald Trump en Alaska. Esta decisión representa un nuevo revés en los esfuerzos del ex presidente por influir en el proceso electoral. La demanda buscaba reforzar el papel del gobierno estatal en la gestión de las elecciones, pero fue desestimada por la jueza.

La decisión se tomó en el marco de una serie de acciones legales que Trump ha llevado a cabo en los últimos meses. Esta vez, la demanda se centró en cuestiones relacionadas con la organización electoral en el estado. La jueza determinó que no existían bases jurídicas sólidas para apoyar la petición de Trump.

Esta no es la primera vez que un juez estadounidense rechaza una demanda relacionada con las elecciones. En 2025, un juez también desestimó una demanda similar contra el Wall Street Journal, en la que Trump acusaba a la publicación de difundir una carta relacionada con Jeffrey Epstein. Esta decisión marcó una nueva derrota legal para el ex presidente.

La elección en Alaska, aunque no es una elección presidencial, sigue siendo un punto clave en la campaña electoral de 2024. La decisión de la jueza podría tener implicaciones más amplias en la lucha por el control del Congreso. La elección del 3 de noviembre podría limitar el poder de Trump en el gobierno, según analistas políticos.