Lula da Silva y Flávio Bolsonaro disputan la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas con una diferencia mínima. Según las últimas encuestas publicadas por Quaest y Datafolha, el presidente en funciones obtiene un 49% de los votos, mientras que el senador opositor obtiene un 51%. Ambos candidatos han emitido su voto en colegios electorales del país, en un contexto de expectativa elevada.
La jornada electoral se desarrolló con normalidad en múltiples centros de votación. Lula depositó su voto en São Bernardo do Campo, mientras que Flávio Bolsonaro lo hizo en Río de Janeiro. Las primeras crónicas indican que no se registraron incidentes graves, aunque la tensión política sigue siendo alta.
La elección representa una confrontación histórica entre el actual mandatario y su principal rival. Lula, quien lideró el país entre 2003 y 2011, enfrenta a Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente Jair Bolsonaro, quien ha sido crítico de las políticas públicas del gobierno actual. La votación en el extranjero también ha sido clave, con resultados parciales que muestran una división entre ambos candidatos en la diáspora brasileña.
La segunda vuelta se ha caracterizado por una campaña intensa, con ambos candidatos destacando sus propuestas en temas como economía, seguridad y relaciones internacionales. Lula ha enfatizado la necesidad de un gobierno que defienda la soberanía nacional, mientras que Flávio Bolsonaro ha promovido un cambio hacia políticas más conservadoras. La elección podría marcar un giro en la dirección política del país.






























