La Unidad Nacional Antidisturbios intervino nuevamente en Bogotá para dispersar manifestantes que protestaban frente al Museo Nacional. La operación tuvo lugar el 18 de octubre, segundo día consecutivo de protesta contra el desmantelamiento de salas del museo que exponen objetos relacionados con luchas sociales en Colombia.
Al menos 300 personas participaron en la manifestación, según informes locales. Los manifestantes se opusieron a la decisión del gobierno de retirar exposiciones que reflejan la historia de resistencias sociales del país. La policía utilizó tanquetas y bombas aturdidoras para despejar la zona bloqueada.
La protesta se enmarca en un contexto de tensión social en Colombia, donde las instituciones culturales han sido objeto de críticas por su papel en la narrativa histórica del país. El Museo Nacional, uno de los más importantes del país, ha sido blanco de protestas en los últimos meses por su política de exhibición.
Las autoridades han justificado la intervención policial como necesaria para garantizar la seguridad pública, aunque los manifestantes han denunciado el uso excesivo de la fuerza. La situación refleja un debate más amplio sobre la relación entre el Estado y la memoria histórica en Colombia.




























