Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables ante un tribunal de Nueva York tras la presentación de nuevas acusaciones de tortura. La audiencia, celebrada el jueves, fue parte de un proceso penal que incluye cargos adicionales formulados por Estados Unidos. Maduro, de 63 años, y Flores, de 70, rechazaron las acusaciones durante la comparecencia.

Los nuevos cargos, presentados el pasado jueves, amplían el caso contra Maduro y Flores, que ya enfrentaban múltiples acusaciones desde 2020. Entre ellas se incluyen narcoterrorismo, tráfico de cocaína y delitos relacionados con armas. La Fiscalía estadounidense reescribió las acusaciones, incorporando nuevas denuncias de tortura. Durante la audiencia, Maduro y Flores insistieron en su inocencia, reiterando que las acusaciones son infundadas.

El chavismo, movimiento político al que pertenece Maduro, reafirma que ambos están "secuestrados" en Estados Unidos. Sin embargo, figuras clave del partido, como Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, no se pronunciaron públicamente sobre el caso. El juicio está fijado para junio de 2027. La situación refleja la tensión entre Venezuela y Estados Unidos, con acusaciones cruzadas sobre derechos humanos y delitos internacionales.