Los aeropuertos internacionales John F. Kennedy y Newark Liberty en Nueva York suspendieron temporalmente sus operaciones tras una interrupción en el sistema de control aéreo. La paralización afectó tanto el despegue como el aterrizaje de los vuelos, causando retrasos y cancelaciones. Según informes, la falla se originó en un error en la comunicación entre los controladores y los pilotos, lo que generó una suspensión de emergencia.

El incidente ocurrió durante la tarde del miércoles, un momento de alta movilidad en los aeropuertos. Las autoridades aeronáuticas trabajan para identificar la causa exacta del error y restablecer las operaciones lo antes posible. Los pasajeros afectados han sido informados de los retrasos y se les ofrece asistencia.

Los servicios de control aéreo en la región han confirmado que la situación se está normalizando, aunque se espera que las operaciones se reanuden gradualmente. No se han reportado heridos ni daños materiales en el incidente. La causa exacta sigue en investigación.